Marilyn Manson

Marilyn Manson: vida, obra y milagros

Marilyn Manson: vida, obra y milagros

Texto: Carlota Purple

El pasado octubre, ‘The God of fuck’ golpeaba el panorama musical con su nuevo disco, Heaven upside down (Loma Vista Recordings, 2017) un LP de 10 temas en el que el cantante de Ohio ha vomitado lo callado durante los dos años que separan este de su anterior trabajo, The pale emperador (Hell, etc; 2015), pero ¿qué sabemos de ‘Él’?

Probablemente este artículo no te responda ninguna gran duda, pero estás a punto de exponerte a un conocimiento totalmente innecesario que no te ayudará para nada en tu próxima partida de trivial, ¿empezamos?

Brian Hugh Warner, nombre bajo el que nace el artista, da sus primeros pasos en la industria de la música durante los 80 y lo hace como reportero, tras haber terminado el grado de periodismo en el Broward Communigy College. Poco antes de finalizar la década, en 1989, monta su primera formación: Marilyn Manson & The Spooky Kids, y cambia su nombre al alias con el que lo conocemos, resultado de mezclar el nombre de la diva de Hollywood, Marilyn Monroe; con el apellido del asesino de la actriz y esposa del cineasta Roman Polanski, Sharon Tate, – embarazada de ocho meses y medio en el momento de su muerte -, Charles Manson.

Sus compañeros de la banda se rebautizan siguiendo la misma estructura, así el guitarrista Scott Mitchell pasa a ser Daisy Berkovitz, el bajista Brian Tutunick, comienza a presentarse como Olivia Newton Bundy y el teclista Perry Pandrea, pasa a ser conocido como Zsa Zsa Speck. Aunque a los pocos meses de la formación de la banda parte de los miembros deciden abandonarla, su estética diferente y su sonido potente llaman la atención de Trent Reznor, líder de Nine Inch Niles, quien los invita a acompañarlos en gira como teloneros.

A pesar de este primer gran paso, las entradas y salidas de diferentes miembros de la banda siguen sucediéndose y en 1991 el nombre se acorta y pasan a llamarse Marilyn Manson. Portrait of an american family (Nothing Studios, 1994) es el primer disco bajo esta nueva nomenclatura y su sonido es intenso, fuertemente influenciado por NIN y por la música de Alice Cooper. Es durante la gira de presentación del LP cuando comienzan a hacerse modestamente conocidos y la polémica que siempre ha acompañado a la figura de Marylin Manson, comienza a forjarse.

Marilyn Manson

Brian Hugh Warner, Marilyn Manson. © Jeff Kearney

La salida del grupo del bajista, Twiggy Ramirez, por diferencias creativas, hace que Manson y los suyos se tomen un tiempo antes de la publicación de su nuevo trabajo, The Golden age of grotesque, (Doppelherz Blood Treatment, 2003), un disco cargado de sonidos industriales y para el que recuperan la vibración glam de Mechanical animals. El álbum deja para la posteridad temas como mOBSCENE o Tained love, composición que logra una repercusión absurda al incluirse en la banda sonora de la película Not another teen movie. La depresión en la que cae Manson tras la gira de presentación del LP y la desidia que siente hacia el panorama musical que lo rodea, lo llevan a jugar con guitarreos y percusiones impensables en sus anteriores trabajos. Experimentaciones que culminan con el nacimiento de Eat me, drink me (Interscope, 2007), un trabajo creado bajo una óptica clara e inusualmente romántica que regala al mundo la disonancia sonora que reside en el tema homónimo al disco, el single de presentación Heart-shaped glasses y el universo tétrico de If I was your vampire.

Para su séptimo trabajo, The high end of low (Interescope Records, 2009), los miembros del grupo deciden inspirarse en sus propias experiencias conflictivas -como el divorcio de Manson de la diva del burlesque, Dita Von Teese– y parir un disco personal, capaz de golpear suave y seguro y con el que logran, durante su semana de lanzamiento, un número 4 en las listas de éxitos. A pesar de que los temas escogidos para presentar el disco en sociedad son We’re from america y Arma-gooddamn-motherfuckin-geddon, no podemos evitar sentir devoción por lo tétrico experimental de I want to kill you like they do in the movies y la declaración de intenciones de Leave a scar. Quizás como resultado de este ejercicio de introspección, para su siguiente trabajo, Born villain (Cooking Vinyl, 2011), Manson se involucra mucho más que en los LPs anteriores y pare un disco con un sonido más metalero, capaz de dividir a la crítica entre los que creen que el álbum está plagado de violencia gratuita y los que se lo toman como un renacer de la banda. Discusiones de patio de colegio a parte, el susurro inicial de Hey, cruel world o Slo-mo-tion y sus guitarras sexys y desmelenadas merecen un espacio en nuestro corazón.

El pelotazo definitivo llega en 1995 con el disco Smells like children (Nothing Studios, 1995) álbum que, aunque inicialmente fue planteado como un sencillo para el tema Dope hat, contiene la cover de Eurythmics, Sweet dreams, con la que conquistan de forma definitiva al público y logran catapultarse a la fama. Un año más tarde ve la luz Antichrist superstar (Nothing Studios, 1996) que alcanza una nada desdeñable tercera posición en el Billboard y deja para la posteridad el himno industrial, The beautiful people.

Mechanical animals (Nothing Studios, 1998), su LP más comercial hasta el momento, llega en 1998 y aunque la inspiración de gran parte de los temas son los problemas y excesos de la fama, a nivel sonoro es su primer trabajo asequible para el gran público. Incluso el look del propio Manson pierde el tinte spooky para dar paso a su particular interpretación del personaje de Bowie, Ziggy Stardust. A pesar de este -aparente- despegue sobre el escenario del mundo de las sombras, su trayectoria se vuelve más oscura que nunca tras descubrirse la obsesión de los asesinos de la Masacre de Columbine con la música de Manson. Esta matanza, en la que dos jóvenes se suicidaron tras haber asesinado a 12 compañeros y un profesor, parafraseando al propio cantante, casi pone punto y final a su carrera. Aun así, Holy wood (In the shadow of the valley of death) (The Mansion, 2000) sale a los dos años de la tragedia y consigue debutar en la posición número 13 en la lista de éxitos Billboard.

Marilyn Manson

Marilyn Manson. © Paul Smith

Incluso el look del propio Manson pierde el tinte spooky para dar paso a su particular interpretación del personaje de Bowie, Ziggy Stardust.

Marilyn Manson

Marilyn Manson, en Rock on the Range festival. © Jack Fordyce

Discusiones de patio de colegio a parte, el susurro inicial de Hey, cruel world o Slo-mo-tion y sus guitarras sexys y desmelenadas merecen un espacio en nuestro corazón.

Con un sonido que refiere inusualmente al blues, pero sin perder ni un ápice de la esencia del grupo, el álbum The pale emperor se presenta victorioso recibiendo, no solo múltiples felicitaciones, sino que la distinción de ser considerado uno de los mejores discos de 2015. Plagado de joyas que no logran generar aburrimiento por mucho que se las escuche, como Third day of a seven day binge -y su versión Day 3-, tema en el que la voz de Manson suena madura sin despegarse de su registro tétrico. The mephistopheles of Los Angeles o The Devil beneath my feed son todo un acierto, pura magia negra. El cariño puesto en este trabajo llega hasta la dirección artística del mismo y las fotografías para la presentación del disco de Nicholas Alan Cope, ayudan a asentar la sensación de madurez que impregna el disco.

Una madurez que se traspasa a su último trabajo Heaven upside down a pesar de que el juego de palabras de algunos temas –Say10 o Je$u$ Cri$i$- pueda hacernos dudar. Este disco, el décimo de su trayectoria, está plagado de altibajos durante su producción – la muerte del padre de Manson o la insatisfacción con la calidad sonora que retrasa su salida – y presentación – la caída de parte del decorado encima de Manson, obligándole a dar parte de los conciertos iniciales en silla de ruedas -. Aún así, el disco debuta en el número 8 del Billboard y la participación del actor Johnny Deep en los videoclips de Kill4me y Say10, crean alboroto en medios. Quedarán para la posteridad los tarareos insinuados de Tattoed in reverse que invitan a unirnos y dejarnos arañar por la voz de Manson.

Una historia repartida en 10 discos y muchos más actos, una muestra de la evolución no solo musical, sino que personal de un pequeño llamado Brian que nacía en 1969 sin tener ni la más remota idea de lo que se le venía encima.

Ni de lo que se le vendrá.

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Marilyn Manson. © Sterling Munksgard