Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller

Paul Weller toma la Razzmatazz

Texto: Carlota Purple
Foto: Oliver Adell

La sala Razzmatazz es un edificio imponente, que a pesar de estar rodeado de oficinas y descampados ha decidido ser una caja de música gigante. Sus letras duermen durante el día para por la noche iluminar a los melómanos que se acercan, casi peregrinando, a llenarse de música.

Ayer además de una caja de música fue una máquina del tiempo, pues acogía al grandísimo Paul Weller, músico británico, estandarte icónico del movimiento MOD y líder de los extintos The Jam y The Style Council. En la pista lo esperaba una multitud ataviada con fred perrys, mercs, cortes de pelo a lo Weller – cómo no-, cervezas y muchas ganas de bailar. Afortunadamente para estos últimos, la sala no estaba totalmente llena y había espacio para menearse y salir a buscar más vasos cuando el cuerpo lo pidiese.

El de Woking hizo su aparición a las nueve y poco pasadas. La sala, que había permanecido en un relativo silencio, despertó en un aplauso colectivo al que Paul Weller respondió haciendo sonar White sky, tema de su anterior disco Saturns pattern (Parlophone, 2015). A pesar de que esta visita a Barcelona era con motivo de su nuevo disco A Kind of revolution (Parlophone, 2017) y del que os hablamos el pasado mayo, el concierto no estuvo dominado por su influencia. Prueba de ello es que la actuación continuó con Long time y I’m where I should be, también de Saturns pattern.

Ni siquiera la primera intervención de la noche de Paul hizo callar al público que aplaudía “Good evening, thank you so much, muchas gracias, it’s great to be back in Barcelona. We’ll play an old song now” y la locura se desató de nuevo de sus años mozos en The Style Council con My ever changing moods. Conforme los temas avanzaban el suelo se llenaba más y más de cerveza, ¿cómo aplaudir como se merece sin agarrar el vaso con los dientes y palmear lo más fuerte posible?

A pesar del júbilo causado por el momento remember, la magia no se extinguió cuando le llegó el turno a los nuevos temas del disco como Nova, la increíblemente sexy Woo sé mama con una carga de hammond que suenan todavía más fascinante en directo o She moves with the fayre.

A las que siguó Going my way, en la que pudimos comprobar que, a pesar de sus casi sesenta años, es imposible negar que Weller sigue siendo ‘El Modfather’ pues saltó de la guitarra al piano y del piano a la guitarra sin apenas pestañear. Su entrega y la de la banda que lo acompañaba con no una, sino dos baterías caldearon definitivamente la pista. Posiblemente el punto de no retorno lo marco Shout to the top! también de The Style Council que bajó al público como una especie de gas de la música haciéndolos entregarse el resto del concierto.

Su yo más novelero salió a relucir en la parte final del concierto con sus hits Porcelana Gods, Peacock suit e Into tomorrow. Temas que se entrelazaron hasta llegar a unos bises que se hicieron derogar un par de minutos.

Las luces y Paul volvieron al escenario con These city streets, seguida por Broken stones, start! tema icónico de su época de The Jam y Como on let’s go, de su álbum As is now (V2 Records, 2005). Cuando parecía que el concierto había finalizado, Paul volvió de nuevo al escenario para tirar definitivamente a bajo la Razzmatazz con The changingman y el himno generacional Town called malice. Imposible negar que bien está lo que bien acaba.

Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller

Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller

Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller

Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller

Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller

Paul Weller, Razzmatazz

Paul Weller