Pájaro Sunrise En Bikini

Pájaro Sunrise

Pájaro Sunrise: cantando al colapso

Texto: Nieves Rodeiro
Foto: Sergi Moro

Era viernes y pasaban las ocho y media de una tarde que se había quedado algo fría. Dos ‘seguratas’ se interponían en el camino de una bandada joven que se aglutinaba frente a la Sala Bikini de Barcelona. Pasados algunos minutos, alerta y muy despiertas, alzaron sus alas hacia el interior de una sala que poco a poco se fue llenando de mucha ‘rara avis’ con cerveza en mano.

Daban casi las 21:30 y Pájaro Sunrise por fin aparecía sobre el escenario. Luces azules, ojos fijos sobre el escenario y suena Into the sunset (The Collapse, 2016). El de León, Yuri Méndez, prometió no hablar mucho durante la actuación. Y una de las aves murmuró a mis espaldas un “de eso nada, con lo que a mí me gusta escucharte hablar”. Parecía que todas conocían el afán de ‘cuentacuentos’ del cantante, las típicas – y novedosas – anécdotas a las que las había acostumbrado concierto tras concierto. Pero hoy no quería andar con rodeos. El cierre de la gira de presentación su último disco, The collapse (Lovemonk, 2016), merecía pocas palabras y mucha música. Y así se recitaba Man’s the only bird:

There are as many wrongs as there are men and we’re no better darling, so let’s pretend. We have somewhere to go, a destination and a call, let’s pretend our hearts are lined with gold. A man will dig a hole and then fill it up with the remains of his soul, with time.

De repente habíamos comenzado una sesión de psicoanálisis grupal. Sí. Eso es. Yuri nos dio algunas lecciones teóricas. Quizás suene algo macabro a simple vista. Pero escuchamos Schiphol, y Openning night y Writting on the Wall, todas del álbum a presentar. Y nos dimos cuenta de que la terapia forma parte de estar capacitados para cantarle incluso a los momentos en los que estamos más rotos. Y es que Yuri Méndez empezó a componer estas canciones en una etapa de colapso vivencial donde las canciones surgían como un relato de lo que ocurría en su propio caos. Ahora convertidas en una terapia de aves.

The comeback (The collapse, 2016) encantó. Y Old goodbyes (Old goodbyes, 2011) y 086 (Kulturkatzenjammer, 2013) o Minolta (Kulturkatzenjammer, 2013) dejaron a las más veteranas empaparse de aquellas canciones que sonaban cuando solían cantar en la sala Heliogàbal, en el barrio de Gracia. Había emoción en el ambiente.

“We might as well sing to the collapso of everything”. Lo sabíamos desde hace rato, que era el día de cantar al colapso. Así que sin tapujos y muy directos, lo hicimos. Y lo mejor es que, pese que el colapso no es en sí una sensación del todo buena, bailamos con él. Y seguimos haciéndolo con otra de las nuevas Eurohop (The Collapse,2016) para no parar con Move along (Pajaro Sunrise, 2007).

Nos sorprendió cantándonos en castellano con una versión de Amor aventurero, originariamente de la artista Paquita la del Barrio. Y, al final, Yuri Méndez dijo: “vamos a acabar esto como si fuera un baile de instituto, de esos que salen en las películas”.


Earth angel, earth angel
Will you be mine?
My darling dear
Love you all the time

I’m just a fool
A fool in love with you


Así que nos lo que creímos. Nos metimos en papel. Con el techo de la Bikini como barrera, hubo más de una que voló bien alto. Hasta que colapsamos de romanticismo. Y, sin más, volvimos al hábitat nocturno que tenemos por hogar.

Pájaro Sunrise en Bikini

Pájaro Sunrise

Pájaro Sunrise en Bikini

Pájaro Sunrise

Pájaro Sunrise en Bikini

Pájaro Sunrise

Pájaro Sunrise en Bikini

Pájaro Sunrise

Pájaro Sunrise en Bikini

Pájaro Sunrise