Concierto De Sigmund Wilder

Sigmund Wilder

Highway to Sigmund Wilder

Texto: María del Río
Foto: Sergi Moro

Todos hemos escuchado alguna que otra vez de aquel tío segundo del pueblo, o de la vecina del tercero, que la vida es un camino… pues el pasado jueves 6 de abril comenzaba el camino de Sigmund Wilder, un grupo rock de Barcelona liderado por David Martínez. Y empezaba esa ruta, rockera, esa ‘carretera al infierno’, en una de las salas más míticas de Barcelona. A las nueve, La [2] de Apolo estaba aún llenándose, sin prisas, birra en mano, entre amigos, un público de lo más rock, vestidos como en esos maravillosos años 80, con chupas de cuero y pitillos y, sobre todo, con ganas de bailar. Poco después empezaba el espectáculo, entraban los miembros de la banda, también con su mediana en una mano y haciendo los cuernos con la otra. Finalmente David, con su característico jersey gris de cuello alto tapándose la boca, emulando la foto de portada de su primer álbum The art of self boycott.

Empezaba el show con Breathing under the ocean, y una puesta en escena que te transportaba a ese océano de luces azules que se difumaban entre los asistentes. Su voz, susurrante pero potente a la vez, rozaba el micro incluso cuando no cantaba: “Bienvenidos a vuestra casa, somos Sigmund Wilder”. Tras los aplausos y las ovaciones, tocaron otros temas de su primer álbum, el cual presentaban hoy ante un público receptivo, que se involucraba, que gritaba… Desde el minuto 0 el público lo daba todo. La banda siguió con The art of self boycott, All you ever wanted, o Reasons to fall apart. “¿Habéis pasado alguna vez una noche con alguien que no sabíais cómo se llamaba?”. Entre las risas y miradas cómplices que provocó, aprovechó para presentar al grupo, quitándose así esa espinita, que era la razón de haber empezado “a su edad” con un grupo de música: David Palau a la guitarra; al bajo, Diego Teruel  y a la batería, Toni Mateos.

La noche avanzaba, luces lilas, blancas, que cambiaban con cada tema (Barcode tattoo, The psycho magnet heart, Nothing but shame), acompañándolas al ritmo, hasta que el concierto culminó con el tema que todos estaban esperando, Only if we try. Todavía entre aplausos, ovaciones y otros que pedían más, ellos se despedían: “Gracias por venir, contamos con vosotros para lo que quede de camino.” Sigmund Wilder empezaban aquella noche su travesía, su vida en la música. Si la metáfora es cierta, que se vuelvan a cruzar nuestros caminos.

Concierto de Sigmund Wilder

David Martínez, Sigmund Wilder

Concierto de Sigmund Wilder

Sigmund Wilder

Concierto de Sigmund Wilder

Sigmund Wilder

Concierto de Sigmund Wilder

Sigmund Wilder

Concierto de Sigmund Wilder

Sigmund Wilder