SOJA En Barcelona. Concierto En Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño

SOJA

Buena 'vibra' con SOJA

Text: Víctor Gallardo
Foto: Víctor Parreño

El concierto de SOJA fue impresionante, tío. Fui a verles a la Sala Razzmatazz, en Barcelona. Aquel show en concreto iba a ser especial porque era uno de los últimos conciertos de la gira. Que se sepa no van a volver a salir del estudio hasta que publiquen su nuevo disco. Bueno, no sé si sabes que su nombre está inspirado en uno de los versos del tema Recruiting Soldiers del gran Peter Tosh. De hecho es la primera frase del tema en la que dice que está ‘reclutando’ a soldados para el ejército de Jah. En fin, no quiero irme por las ramas.

Lo que te iba a contar: antes de SOJA tocaron Alex Bass y su nuevo grupo The Same Song Band y te puedo asegurar que dejaron el ambiente más que caldeado. Ellos hacen una especie de reggae clásico pero sin intentar imitar el estilo de entonces. Es lo que a mi me gusta llamar un estilo new roots, o dicho de otra forma, un reggae de la generación del siglo XXI que respeta a las raíces del género.

Después de que Alex Bass y los suyos terminaran su espectáculo, tuvimos que esperar cerca de media hora a que saliera SOJA a aportar lo que todos estábamos esperando. Mientras pasaba el tiempo, me di cuenta de que había unos diez pipas moviendo cosas de un lado a otro debajo de las luces blancas del escenario. Cuando terminó el tiempo para ir al baño, a por más cerveza o para lo que sea, se apagaron las luces de nuevo y rápidamente se notó en el ambiente que iba a comenzar el gran espectáculo.

SOJA empezó por todo lo alto, dando la talla desde el principio, demostrando quienes son e imponiendo una presencia de buena vibra espectacular. Es cierto que utilizaron los instrumentales para rellenar, pero como en casi todos los conciertos. Esos momentos tal vez se hicieron un poco largos pero, a medida que iban tocando temas, el público se iba entregando cada vez más, llevándonos a todos a las nubes, a algunos más que a otros.

Puedo asegurarte que tocaron los suficientes clásicos para que el público estuviese satisfecho. Por ponerte algún ejemplo podría decirte Not Done Yet o Rest Of My Life. Seguro que sabes a qué temas me refiero y si no, te recomiendo que te los mires porque no tienen desperdicio. Ya lo verás, cuando estés escuchando el segundo, si te dejas llevar y cierras los ojos, muy pronto te vas a ver en una cabaña en medio del bosque rodeado de tus mejores colegas, como si os hubieseis ido de camping o algo así.

Como no podía ser de otra forma también tocaron temas nuevos. De hecho el mismo cantante dijo que los iban a incluir en su nuevo disco, espero que salga pronto. Joder, ahí encima del escenario lo daban todo. El bajista se marcó un toasting * impresionante al ritmo de su tema Be Aware, aunque más adelante me atrevería a decir que también se improvisó alguno.


* Toasting: verbo. Del inglés jamaiquino ‘to toast’: es la acción de hablar o cantar, normalmente de modo monótono, sobre un ritmo. Las letras pueden ser tanto improvisadas como escritas previamente.


Eso sí, en cuanto al flow que tiene este hombre sobre el escenario, no tengo palabras. Es algo que debe ser visto. Trevor Young, el lead guitar del grupo, por su parte también se marcó algunos solos vocales además de su tema estrella I’m Not A Shadow. En cuanto al batería puedo decirte que tenía una cantidad de recursos impresionantes: no paraba quieto. Apenas se le podía seguir el movimiento de las baquetas. Lo que sí que me sorprendió fue la distribución del grupo encima del escenario. En lugar de estar el cantante delante y los demás atrás, estaban todos en primera línea, como iguales, a excepción del batería que por estética estaba detrás. Esto se ve pocas veces. Punto a favor.

El concierto duró unas dos horas sin interrupción y no tuvo apenas ningún punto flaco. Fue realmente épico. Y cuando se retiraron del escenario, apenas parecían fatigados por la cantidad de caña que habían regalado al público, que a su vez seguía con ganas de más.

Después de esperar unos cinco minutos largos para ver si había bises, empecé a notar el nerviosismo de la gente que me rodeaba y también a agobiarme así que lo di por terminado y me marché de la sala satisfecho y contento de haber visto por fin a este grupo. Debo reconocer que después de ver el streaming de su actuación en el Rototom del 2015 me había quedado con ganas de verles en directo y al fin me había sacado ese mono de SOJA de encima y, además, de la mejor forma posible.

Ya te digo que fue uno de esos eventos a los que merece la pena ir, se conozca al grupo o no. Así que si te ves en la ocasión de poder verles, no debes dudar ni un sólo momento. Eso sí, te recomiendo que para una mejor experiencia te empapes de su discografía, te la goces poco a poco y con calma, a ritmo de reggae y nunca mejor dicho. Si sigues mi consejo vivirás un concierto increíble e irrepetible. Espero que te hayan entrado ganas y que no te haya puesto los dientes muy largos, en cuyo caso me disculpo. Puede que la próxima vez te invite yo mismo y así lo disfrutamos juntos, que siempre mola ir acompañado a algo así.

SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño
SOJA en Barcelona. Concierto en Razzmatazz. 1.11.2016 © Víctor Parreño