Red Hot Chilli Peppers The Getaway

Red Hot Chilli Peppers – ‘The Getaway’

La valentía de la madurez

Text: Alexandre Balboa

“Hemos sabido sobreponernos a nuestros enfrentamientos, resolver conflictos hablando, a pesar de que todos somos egocéntricos y, al mismo tiempo, amorosos gilipollas dispuestos a admitirlo”. Así respondió Anthony Kiedis a la recurrente pregunta de cuál es la fórmula para que su banda siga ganándose el aprecio del público y el respeto de buena parte de la crítica; que en general ha recibido bien su nuevo disco, The Getaway (Warner Bros, 2016). También es cierto que no ha habido el entusiasmo de antaño y la división ha sido más grande. A mí me ha gustado, pero después de cinco años esperaba mucho más. Siguen sonando al pop rock que caracteriza los Red Hot Chili Peppers del siglo XXI, pero si lo comparamos con otros trabajos, este álbum nos da pocos momentos en los que el cuerpo nos pide levantarnos del sofá y ver cuál es el nombre del tema que está sonando. Quizá sea unos de los grupos que más expectativas levantan, pero he tratado de no caer en la nostalgia y el purismo que muchos exhiben en sus críticas.

Los Red Hot Chili Peppers han tendido siempre unas influencias determinadas, muy evidente en el caso del funk, pero siempre se han caracterizado por una gran variedad en sus composiciones. Desde aquel cada vez más lejano año de 1983, cuando comenzaron sus andanzas, el grupo ha cambiado mucho: no solo en estilo, también en integrantes y puesta en escena. La muerte de Hillel Slovak, talentoso guitarrista y amigo de la adolescencia de Kiedis y Flea, fue uno de los momentos más duros en la trayectoria de la banda. Más tarde llegarían Chad Smith y John Frusciante, que conformarían junto a los dos fundadores de la banda el cuarteto más exitoso. Los problemas con las drogas no desaparecieron. Kiedis y Frusciante estuvieron jugando con la muerte y muchos anunciaban la llegada de una nueva tragedia. Los años pasaron, los fantasmas se fueron, y los Red Hot Chili Peppers se han convertido en una de las bandas más importantes e influyentes del panorama actual. The Getaway es su duodécimo álbum de estudio, que se dice rápido. John Frusciante, para lamento de muchos, salió del grupo por segunda vez para centrarse en su extraña y al mismo tiempo interesante carrera personal. En su lugar entró el que para muchos es su ‘aprendiz’, Josh Klinghoffer, que se consolida como integrante serio en el que ya es su segundo trabajo con la banda desde I´m with you (Warner Bros, 2011).

” Los Red Hot Chili Peppers han demostrado que son unos excelentes músicos que no tienen miedo a explorar nuevos caminos, a salir de su zona de confort ¿Arriesgado? Sí. ¿Loable? También.

El primer punto que habría que poner a favor es la valentía que exhiben en busca del cambio. El grupo decidió contar con Danger Mouse (Gorillaz, The Black Keys) en la producción, relevando temporalmente al mismísimo Rick Rubin (Linkin Park, System of a Down o AC/DC, entre muchos otros), una figura esencial en la consecución del éxito masivo del grupo hasta el punto de que el batería Chad Smith se refirió a él como “el quinto Chili Pepper”. La relación empezó con la grabación del álbum Mother’s milk (EMI Records, 1989) y fueron más de dos décadas de trabajo codo con codo, pero ahora buscaban algo absolutamente diferente. El experimento ha salido a la luz y nos ha traído una colección de canciones que muestra una acusada carencia de grandes ‘trallazos’ como Can´t stop o Dani California. No parecen verse en este álbum temas capaces de erigirse en el futuro como auténticos himnos imperecederos, salvando quizá el tema Dark necessities. Falta algo de agresividad rítmica, pero hay una calma melódica y una melancolía que recorre casi todo el álbum que merece nuestra atención, especialmente con canciones tan sublimes como Goodbye angels o The longest wave.

En octubre dieron un concierto en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Dieron guerra desde un apoteósico comienzo con un jam que terminó con los primeros acordes de Can´t stop hasta un trepidante final con Give it away. La crónica de El Mundo decía que la gira fue una excusa para tocar los temas de los noventa que los hicieron famosos. Semejante salida se queda sin argumentos cuando vemos que de las quince o dieciséis canciones tocadas en cada uno de los conciertos que dieron en España, cuatro serían de esos años. También es interesante añadir que otras cuatro canciones del repertorio pertenecían a su último disco. Es fácil encontrar fallos, pero en el mundo de la crítica musical parece que es incluso más cómodo inventarlos.

[ANEXO] Las 5 mejores canciones del álbum The Getaway:

1. Dark necessities

2. Goodbye angels (vídeo no oficial)

3. The longest wave (vídeo no oficial)

4. Go robot

5. Sick love (vídeo no oficial)